01 diciembre 2007
06 agosto 2007
Soñé con Fausto y desperté con una sensación de intranquilidad. La primera vez que lo vi en el sueño estaba tirado en el piso, durmiendo, pero parecía desmayado, o como si alguien lo hubiera golpeado. Soñé bastante con él, pero no tiene importancia lo demás, sólo la sensación (por aquello de oniromancia familiar). Mientras trataba de recordar el sueño con mayor precisión se me apareció una persona vestida de negro, en medio de un grupo: Gaby. Gaby viva. Me cepillaba cuando lo recordé, se acercó a mí y la abracé, me dolieron los ojos. Maldita alergia no me deja llorar.
10 julio 2007
Emiliano está viendo su dvd de Quiquí. Acaba de pedir el gato carpintero. Anoche me quedé dormida después de un berrinche. Todo el día con una alergia horrenda y encima mi hermanilla haciéndome sentir mal el berrinche no se hizo del rogar.
Fuimos anoche al Vivero donde Emiliano se bañó en pony malta... osea una especie de soda con cerveza. Su madre quería bañarlo de inmediato y su padre dijo que el niño no se iba a morir.
Comimos mamules de Nassar comprados en friega porque el pico y placa (hoy no circula) estaba por llegar y son 300,000 pesos de multa.
Me bajé en una tienda de computadoras a preguntar el precio de una toshiba de 17" porque la que le traje a mi sis resultó demasiado grande (yo le dije, le explique, pero hasta que vio el animalote entendió) y la quiere vender.
En la Santoto Emiliano no me peló, de plano, ley del hielo o como se diga. Su madre advirtió que tal vez querría pasar al frente, al "pepí" o "pipí" que no son orines sino el claxon del carro. No se movió. Llegó la madre preguntando por qué estábamos tan serios. No sé, Emiliano no me habla.
Deici, la niñera de Emiliano, quiere vacaciones. Brenda me pregunta si se las da, si seré capaz de ayudarla a cuidar al niño. Quiero creer que no soy tan inútil pero nunca cuidé un niño antes. Muchas de mis primas han criado niños desde que ellas mismas eran niñas. Yo no. No tengo miedo de cargar un recién nacido, puedo cambiar un pañal, hasta dormir a Emiliano, leerle cuentos, preguntarle cosas, explicarle algunas cosas. Le digo que sí, que es altamente probable que sea capaz de cuidarlo. Deici tiene vacaciones entonces. La llevamos, su casa queda camino a la Santoto.
Me despierto a las once. Me baño, busco la ropa menos arrugada por el viaje y me la pongo. Bajé y Emiliano está dormido así que tengo tiempo para desperdiciar: me maquillo. Nunca me quedan bien los ojos, por lo menos no los dos. Me embadurno por motivos iguales a los de una adolescente: jugar. Las mujeres de mi edad me aventajan con unos quince años de experiencia en maquillarse porque nunca me interesó pintarrajearme de escuincla (a excepción de usar rimel) y a los 28 tengo la habilidad y velocidad de una adolescente temprana. Es casi la una cuando bajo. Brenda y Martín están ya hambrientos. Discuten si le dan vacaciones a Deici.
Fuimos anoche al Vivero donde Emiliano se bañó en pony malta... osea una especie de soda con cerveza. Su madre quería bañarlo de inmediato y su padre dijo que el niño no se iba a morir.
Comimos mamules de Nassar comprados en friega porque el pico y placa (hoy no circula) estaba por llegar y son 300,000 pesos de multa.
Me bajé en una tienda de computadoras a preguntar el precio de una toshiba de 17" porque la que le traje a mi sis resultó demasiado grande (yo le dije, le explique, pero hasta que vio el animalote entendió) y la quiere vender.
En la Santoto Emiliano no me peló, de plano, ley del hielo o como se diga. Su madre advirtió que tal vez querría pasar al frente, al "pepí" o "pipí" que no son orines sino el claxon del carro. No se movió. Llegó la madre preguntando por qué estábamos tan serios. No sé, Emiliano no me habla.
Deici, la niñera de Emiliano, quiere vacaciones. Brenda me pregunta si se las da, si seré capaz de ayudarla a cuidar al niño. Quiero creer que no soy tan inútil pero nunca cuidé un niño antes. Muchas de mis primas han criado niños desde que ellas mismas eran niñas. Yo no. No tengo miedo de cargar un recién nacido, puedo cambiar un pañal, hasta dormir a Emiliano, leerle cuentos, preguntarle cosas, explicarle algunas cosas. Le digo que sí, que es altamente probable que sea capaz de cuidarlo. Deici tiene vacaciones entonces. La llevamos, su casa queda camino a la Santoto.
Me despierto a las once. Me baño, busco la ropa menos arrugada por el viaje y me la pongo. Bajé y Emiliano está dormido así que tengo tiempo para desperdiciar: me maquillo. Nunca me quedan bien los ojos, por lo menos no los dos. Me embadurno por motivos iguales a los de una adolescente: jugar. Las mujeres de mi edad me aventajan con unos quince años de experiencia en maquillarse porque nunca me interesó pintarrajearme de escuincla (a excepción de usar rimel) y a los 28 tengo la habilidad y velocidad de una adolescente temprana. Es casi la una cuando bajo. Brenda y Martín están ya hambrientos. Discuten si le dan vacaciones a Deici.
08 julio 2007
Hoy Emiliano me levantó a las 9 gritando "está dormida", siguió comentando que bajé del avión rojo y me trajo dando vueltas por todos lados para ver su dvd de "quiquí" y el libro de animales que le traje.
Comimos con Zora y Alberto, el primo de Martín, en Archie´s, donde vimos que México anotó tres goles y unos señores nos desearon suerte antes de irse. Regresamos a la casa y Emiliano se comió con mucho trabajo su sopa. Luego me dormí unas dos horas.
A las 9 salimos a cenar. Nos comimos unas hamburguesas y de regreso mi sis me pidió que llevara a Emiliano en los brazos porque no le gusta ir en la silla. Pues en cuanto cerramos las puertas Emiliano dijo: "silla, silla". Le dije que no, que iba conmigo. Le valió y como no le hice caso se puso a llorar como loco. La mamá volteó con cara de susto "¿por qué llora así?", le expliqué y me ordenó que lo pusiera en la silla. Lo puse pero le dije: "estamos entrados, morro, bien entrados tú y yo". En la casa Brenda me mandó a que me sentara: "Emiliano, te vas a sentar con tu tía y te vas a tomar tu leche ahí con ella".
"Abaza mamá" "¿por qué no quiere estar contigo?" "porque no soy su madre" "tiene mamitis" "está muy chiqueado ese chamaco" "EMILIANO, TE VAS A TOMAR LA LECHE CON TU TÍA" "¿viste? a su papá sí le hace caso" "consentidora" "sí" "abaza mamá, no quiere tí kala" "¿por qué no quieres a tu tía Karla?" "ah, bueno ya me voy" "pobrecita tu tía" (salgo, todo está oscuro, de veras me dan ganas de llorar, estoy menstrual, supongo; Emiliano sale con los brazos extendidos) "ocita tí kala" "¿qué pasó? ¿quieres los animalitos? los dejamos abajo" (se va conmigo al cuarto, no lo abrazo, se queda viéndome) "dijo algo de un osito" "dijo poecita" (lo levanto) "baza mamá" "chiqueado" "buenas noches" (besitos, la la la).
Quiero ver la tele y despierto a Emiliano. Se duerme. Brenda sale al rato, no puede dormir. Me platica de la Casa Mexicana, que mañana tiene una cita con el gerente del Banco de la República y que ellos promueven asuntos culturales, que esto, que lo otro. Dice que está cansada, que hay proyectos de construcción, que el café, que la galería, que el auditorio. Se calla y va a ver a Emiliano. "Ya me vo ya dormir, si oye mi voz no se duerme".
Ah, los hijos. No podría dejar todo así.
Comimos con Zora y Alberto, el primo de Martín, en Archie´s, donde vimos que México anotó tres goles y unos señores nos desearon suerte antes de irse. Regresamos a la casa y Emiliano se comió con mucho trabajo su sopa. Luego me dormí unas dos horas.
A las 9 salimos a cenar. Nos comimos unas hamburguesas y de regreso mi sis me pidió que llevara a Emiliano en los brazos porque no le gusta ir en la silla. Pues en cuanto cerramos las puertas Emiliano dijo: "silla, silla". Le dije que no, que iba conmigo. Le valió y como no le hice caso se puso a llorar como loco. La mamá volteó con cara de susto "¿por qué llora así?", le expliqué y me ordenó que lo pusiera en la silla. Lo puse pero le dije: "estamos entrados, morro, bien entrados tú y yo". En la casa Brenda me mandó a que me sentara: "Emiliano, te vas a sentar con tu tía y te vas a tomar tu leche ahí con ella".
"Abaza mamá" "¿por qué no quiere estar contigo?" "porque no soy su madre" "tiene mamitis" "está muy chiqueado ese chamaco" "EMILIANO, TE VAS A TOMAR LA LECHE CON TU TÍA" "¿viste? a su papá sí le hace caso" "consentidora" "sí" "abaza mamá, no quiere tí kala" "¿por qué no quieres a tu tía Karla?" "ah, bueno ya me voy" "pobrecita tu tía" (salgo, todo está oscuro, de veras me dan ganas de llorar, estoy menstrual, supongo; Emiliano sale con los brazos extendidos) "ocita tí kala" "¿qué pasó? ¿quieres los animalitos? los dejamos abajo" (se va conmigo al cuarto, no lo abrazo, se queda viéndome) "dijo algo de un osito" "dijo poecita" (lo levanto) "baza mamá" "chiqueado" "buenas noches" (besitos, la la la).
Quiero ver la tele y despierto a Emiliano. Se duerme. Brenda sale al rato, no puede dormir. Me platica de la Casa Mexicana, que mañana tiene una cita con el gerente del Banco de la República y que ellos promueven asuntos culturales, que esto, que lo otro. Dice que está cansada, que hay proyectos de construcción, que el café, que la galería, que el auditorio. Se calla y va a ver a Emiliano. "Ya me vo ya dormir, si oye mi voz no se duerme".
Ah, los hijos. No podría dejar todo así.
Me había propuesto escribir a diario. Por una vez en la vida cumplir con la leyenda de "diario". Cuando nació Emiliano me propuse lo mismo y no lo hice. Cuando tenía 12 años me propuse lo mismo y no lo hice. Esta vez me lo propuse y hasta un día después escribo. En fin. A ver qué.
Ayer me levantó mi papá a las 5:30 de la mañana (a esa hora logré levantarme, mi papá estaba ch. y j. desde las 5). Con excepción de los perros, todos fueron conmigo al aeropuerto. Eran las 6:20 cuando llegamos y ya estaban llamando con urgencia a los pasajeros así que con gran rapidez documenté, despedí y entré a la sala. Mi papá estaba preocupado porque se me puso que me iba a llevar también mi bebé, ¿cómo dejarla a tan tierna edad solita ahí en la casa? Pero mi papi temía que me confundieran con vendedora de compus sin licencia o con dj, que una no sabe qué es más deshonroso. Total que me fui con las compus y la patita maluca a buscar la vida y el amor.
Lo que encontré en Cd. de México es que para todo había cola. Cola para comprar café. Cola para el baño. Cola para pedir información. Cola para abordar. Cola para bajar. Bueno, esas son normales porque los pasillos son estrechos y según esto no se pueden ubicar dos cuerpos en un mismo espacio.
Dejé la Cd. de México rumbo a Bogotá sin la formita esa que hay que llenar por lo que espero que al llegar tendré un pleito similar al de hace dos años cuando regresamos mi hermano, mi papá y yo sin la antes mencionada forma. En "El Dorado" de Bogotá pregunté varias veces si debía recoger mi equipaje sólo para tenerlo que recoger, maldita sea. Lo documenté en el vuelo nacional y me paré al lado de un tipo de traje que esperaba el transporte para el "puente aéreo", sea, el(sic) terminal de vuelos nacionales.
Ya sentada en el transporte, que a diferencia de otras mucho más apretujadas veces sólo nos llevaba al trajeado y a mí, pregunté cómo marcar a un número fijo en Bucaramanga. Ninguno de los dos me supo decir, ya qué.
Con una hora antes del vuelo me fui al primer cajero que no me quiso entregar dinero, luego al segundo. Nada. Al lado había una casa de cambio que me pidió:
- Ocupación
- Firma
- Número de cédula de ciudadanía/extranjería o pasaporte
- Fotocopia del documento anterior
- Firma
para cambiarme 20 dólares. Reclamé que en mi rancho uno compra dólares como comprar chicles y el ciudadano muy amable me sonrió: "es el mismo procedimiento de 1 a 2500 dólares". Felicidades. Anyway, con ese dinerito me fui a conseguir un café Valdez.
- A la orden.
- Un perico, por favor
- Con gusto, ¿le ofrezco algo para acompañar? ¿una almojábana, palito de pan...
- No, gracias, ya lo he intentado, no puedo comer, tomar y cargar al mismo tiempo.
Caminé unos pasitos para fumar, ahí nomás al lado está la salida. Un taxista me ofreció llevarme, yo aproveché para pedirle un encededor.
- Allá en Oma le dan candela.
- Gracias.
Había dos bogotanos comentando alegres y joviales que una mujer estaba borracha, que estaba ahí cerca y que fueran. Qué linduras, seguro ellos saben cómo marcar a B/manga. Sí sabían y logré que me contestara el cuñado que me dio la bienvenida al país y la hermana que me contaba que el niño y tal. Como no me sirvió el chip colombiano y estaba hablando con mi telefonito mexicanito le colgué antes de soñar con que me capturaban al volver al país por deber 10 millones de teléfono y no tener la formita llena. Entré y subí por las escaleras eléctricas. Me senté en las mesitas de la plaza de comida y uno me ofreció la carta de su restaurante. Finalmente me compré una botella con agua y un quesito de pera relleno de bocadillo (que no me comí, ¿dónde habrá quedado?).
Tomé el avión a Bucaramanga a las 8:45 al lado de uno que nadamás empezó a moverse el avión y empezó a mover la pierna, rascarse la cara, resoplar y mover los ojos. En fin, nomás eran 45 minutos. En Bucaramanga me esperaban Martín, Brenda y Emiliano. Mientras que Brenda sostenía al plebón, Martín me recibió las compus. Saludé a Emiliano que al parecer me reconoció en el acto y se puso a sonreirme, le saqué la lengua, la hice taquito y algunas otras desas tarugadas que una hace con los niños. Recogí las dos maletotas llenas de cosas no mías y nos fuimos.
Emiliano empezó (y no terminó sino hasta que se durmió hoy) a explicarme que yo había bajado del avión rojo. También me comentó que no se veía nada. Yo le comenté a mi vez que no había luz y por eso no se veía nada, que cuando hay luz se ven las cosas, pero era de noche. Todo lo cual fue repitiendo desde el aeropuerto hasta la casa. Ah, pero también decía "sí se ve, sí se ve", cuando había alumbrado.
Ayer me levantó mi papá a las 5:30 de la mañana (a esa hora logré levantarme, mi papá estaba ch. y j. desde las 5). Con excepción de los perros, todos fueron conmigo al aeropuerto. Eran las 6:20 cuando llegamos y ya estaban llamando con urgencia a los pasajeros así que con gran rapidez documenté, despedí y entré a la sala. Mi papá estaba preocupado porque se me puso que me iba a llevar también mi bebé, ¿cómo dejarla a tan tierna edad solita ahí en la casa? Pero mi papi temía que me confundieran con vendedora de compus sin licencia o con dj, que una no sabe qué es más deshonroso. Total que me fui con las compus y la patita maluca a buscar la vida y el amor.
Lo que encontré en Cd. de México es que para todo había cola. Cola para comprar café. Cola para el baño. Cola para pedir información. Cola para abordar. Cola para bajar. Bueno, esas son normales porque los pasillos son estrechos y según esto no se pueden ubicar dos cuerpos en un mismo espacio.
Dejé la Cd. de México rumbo a Bogotá sin la formita esa que hay que llenar por lo que espero que al llegar tendré un pleito similar al de hace dos años cuando regresamos mi hermano, mi papá y yo sin la antes mencionada forma. En "El Dorado" de Bogotá pregunté varias veces si debía recoger mi equipaje sólo para tenerlo que recoger, maldita sea. Lo documenté en el vuelo nacional y me paré al lado de un tipo de traje que esperaba el transporte para el "puente aéreo", sea, el(sic) terminal de vuelos nacionales.
Ya sentada en el transporte, que a diferencia de otras mucho más apretujadas veces sólo nos llevaba al trajeado y a mí, pregunté cómo marcar a un número fijo en Bucaramanga. Ninguno de los dos me supo decir, ya qué.
Con una hora antes del vuelo me fui al primer cajero que no me quiso entregar dinero, luego al segundo. Nada. Al lado había una casa de cambio que me pidió:
- Ocupación
- Firma
- Número de cédula de ciudadanía/extranjería o pasaporte
- Fotocopia del documento anterior
- Firma
para cambiarme 20 dólares. Reclamé que en mi rancho uno compra dólares como comprar chicles y el ciudadano muy amable me sonrió: "es el mismo procedimiento de 1 a 2500 dólares". Felicidades. Anyway, con ese dinerito me fui a conseguir un café Valdez.
- A la orden.
- Un perico, por favor
- Con gusto, ¿le ofrezco algo para acompañar? ¿una almojábana, palito de pan...
- No, gracias, ya lo he intentado, no puedo comer, tomar y cargar al mismo tiempo.
Caminé unos pasitos para fumar, ahí nomás al lado está la salida. Un taxista me ofreció llevarme, yo aproveché para pedirle un encededor.
- Allá en Oma le dan candela.
- Gracias.
Había dos bogotanos comentando alegres y joviales que una mujer estaba borracha, que estaba ahí cerca y que fueran. Qué linduras, seguro ellos saben cómo marcar a B/manga. Sí sabían y logré que me contestara el cuñado que me dio la bienvenida al país y la hermana que me contaba que el niño y tal. Como no me sirvió el chip colombiano y estaba hablando con mi telefonito mexicanito le colgué antes de soñar con que me capturaban al volver al país por deber 10 millones de teléfono y no tener la formita llena. Entré y subí por las escaleras eléctricas. Me senté en las mesitas de la plaza de comida y uno me ofreció la carta de su restaurante. Finalmente me compré una botella con agua y un quesito de pera relleno de bocadillo (que no me comí, ¿dónde habrá quedado?).
Tomé el avión a Bucaramanga a las 8:45 al lado de uno que nadamás empezó a moverse el avión y empezó a mover la pierna, rascarse la cara, resoplar y mover los ojos. En fin, nomás eran 45 minutos. En Bucaramanga me esperaban Martín, Brenda y Emiliano. Mientras que Brenda sostenía al plebón, Martín me recibió las compus. Saludé a Emiliano que al parecer me reconoció en el acto y se puso a sonreirme, le saqué la lengua, la hice taquito y algunas otras desas tarugadas que una hace con los niños. Recogí las dos maletotas llenas de cosas no mías y nos fuimos.
Emiliano empezó (y no terminó sino hasta que se durmió hoy) a explicarme que yo había bajado del avión rojo. También me comentó que no se veía nada. Yo le comenté a mi vez que no había luz y por eso no se veía nada, que cuando hay luz se ven las cosas, pero era de noche. Todo lo cual fue repitiendo desde el aeropuerto hasta la casa. Ah, pero también decía "sí se ve, sí se ve", cuando había alumbrado.
11 junio 2007
| You Are Bart Simpson |
Very misunderstood, most people just dismiss you as "trouble." Little do they know that you're wise and well accomplished beyond your years. You will be remembered for: starring in your own TV show and saving the town from a comet Your life philosophy: "I don't know why I did it, I don't know why I enjoyed it, and I don't know why I'll do it again!" |
09 mayo 2007
Mientras leía recordé uno de los 300 minutos diarios de clase que se me incrustan en la mema. Lo que no pude recordar fue a los dos que tuvieron esta intromisión en mi ordinaria falta de comprensión del tiempo y espacio en que me encuentro. Iba más o menos así:
- ¡Profe! ¿las entrevistas tienen acotaciones?
- Mmm... pues... pueden tenerlas, sí, aunque no es una regla, se incluyen en algunas entrevistas... del tipo (Se ríe), o... (Se queda pensando)... sí... no son necesarias como en un guión de teatro o radio, pero sí...
- ¡¿VES!? ¿QUÉ TE DIJE? ¿EH? (se ríe)
-Ya pues... ya
Bueno, quedose en mi mente y recordelo mientras leía una especie de clasificación de los textos escritos. Pensé: voy a trabajar eso con.... ¡ACOTACIONES! ¡DIJO ACOTACIONES!
Imagino... creo... que a esto es a lo que en los libros llaman "transferencia".... sea... estos dos han comprendido lo que es una acotación y han transferido a su vida diaria un conocimiento adquirido en la escuela, ¡en la escuela! Al leer la entrevista de una de esas revistas para teenagers han recordado las obras dramáticas de la clase de Español, segundo grado, que tienen la desgracia de compartir conmigo. Mon dieu! Mein Gott! Sonho meu! Oh abelha rainha! ¡Dios de los apachurrados! Not only that, they...they... they argued about it!
THEY ARE LISTENING!
¿NETA? ¿NO ESTOY HABLANDO CON LAS PAREDES Y LAS MESAS? I mean, one can only hope...
CREEEEEEEEPY/SPITZE!
- ¡Profe! ¿las entrevistas tienen acotaciones?
- Mmm... pues... pueden tenerlas, sí, aunque no es una regla, se incluyen en algunas entrevistas... del tipo (Se ríe), o... (Se queda pensando)... sí... no son necesarias como en un guión de teatro o radio, pero sí...
- ¡¿VES!? ¿QUÉ TE DIJE? ¿EH? (se ríe)
-Ya pues... ya
Bueno, quedose en mi mente y recordelo mientras leía una especie de clasificación de los textos escritos. Pensé: voy a trabajar eso con.... ¡ACOTACIONES! ¡DIJO ACOTACIONES!
¡DISCUTÍAN SI LAS ENTREVISTAS INCLUYEN ACOTACIONES!
Imagino... creo... que a esto es a lo que en los libros llaman "transferencia".... sea... estos dos han comprendido lo que es una acotación y han transferido a su vida diaria un conocimiento adquirido en la escuela, ¡en la escuela! Al leer la entrevista de una de esas revistas para teenagers han recordado las obras dramáticas de la clase de Español, segundo grado, que tienen la desgracia de compartir conmigo. Mon dieu! Mein Gott! Sonho meu! Oh abelha rainha! ¡Dios de los apachurrados! Not only that, they...they... they argued about it!
THEY ARE LISTENING!
¿NETA? ¿NO ESTOY HABLANDO CON LAS PAREDES Y LAS MESAS? I mean, one can only hope...
CREEEEEEEEPY/SPITZE!
25 abril 2007
17 abril 2007
02 abril 2007
Dijiste
no sabía si podría contigo
pensé
hasta aquí
dijiste
eso ya no me preocupa
pensé
a mí sí
dijiste
no me importa eso
dije
¿por qué tendría que preocuparte eso?
¿es concurso? ¡qué tontería!
dijiste
ya sé, ya sé, ya entendí
pensé
qué horror ser hombre y vivir pensando
en ser superior a una mujer o a los
demás y tener miedo de más cosas de las
que ya temo
dije
qué horror
sentí
que se rompía la costurita del morral de
mi corazón
no sabía si podría contigo
pensé
hasta aquí
dijiste
eso ya no me preocupa
pensé
a mí sí
dijiste
no me importa eso
dije
¿por qué tendría que preocuparte eso?
¿es concurso? ¡qué tontería!
dijiste
ya sé, ya sé, ya entendí
pensé
qué horror ser hombre y vivir pensando
en ser superior a una mujer o a los
demás y tener miedo de más cosas de las
que ya temo
dije
qué horror
sentí
que se rompía la costurita del morral de
mi corazón
- Sí, vieras qué cambiada la casa de la Loops. Muy mono todo, muy nice.
- Claro, se nota que llegó la mujer... A los hombres les gusta eso, que haya quién ponga las cosas en orden, quien agregue los detalles.
No sé si me inquieta más que mi madre me diga "lo que les gusta a los hombres" o que me lo diga para que lo tome en cuenta, como que no se ha dado por vencida.
- Claro, se nota que llegó la mujer... A los hombres les gusta eso, que haya quién ponga las cosas en orden, quien agregue los detalles.
No sé si me inquieta más que mi madre me diga "lo que les gusta a los hombres" o que me lo diga para que lo tome en cuenta, como que no se ha dado por vencida.
25 marzo 2007
22 marzo 2007
Posible es que el clima me tenga así de ondeada. Creo que también quiero orinar. Sería bueno dejarme de pensar y esas cosas raras pero se me ha hecho vicio. Lo peor es que no pienso cosas importantes, ni para mí ni para la humanidad.
Hace años es la misma cantaleta, va y viene; se mezcla con varias otras pero persiste y me echa a llorar a la cama. La última vez me puso a gritar IM SO SICK OF THIS y me jodió la mente porque, ¿a quién se le ocurre tener una crisis en inglés? Es una falta de respeto, carajo. Llore y llore como la caperucita. No me chingues, Karlita, no me chingues.
Hace años es la misma cantaleta, va y viene; se mezcla con varias otras pero persiste y me echa a llorar a la cama. La última vez me puso a gritar IM SO SICK OF THIS y me jodió la mente porque, ¿a quién se le ocurre tener una crisis en inglés? Es una falta de respeto, carajo. Llore y llore como la caperucita. No me chingues, Karlita, no me chingues.
21 marzo 2007
Se me puso flamenco, el way. No sé qué onda, se paró de pronto, sin albur. Se paró y se fue, así nomás. Estábamos viendo la tele, you know, after. Se paró y se fue, ni dijo qué degenerados pásenme mis calzones; ni compermisito, buenas noches, mucho gusto. SE LAR-GÓ. Estoy acostumbrada a que se encloche, aloque y todo lo demás, pero ni pestañeó... o bueno, ni vi que hiciera una mueca.
No me acuerdo qué hice, o qué dije, ¿crees que si supiera estaría con la duda?, ¿crees que te estaría atormentando? ¡idiota! Estábamos ahí, la cama ya ves que está pegada a la pared y él estaba del lado... pues del otro lado, sí, el que no es el de la pared y yo viendo la tele con la cabeza en su panza. En eso empieza un video, no me acuerdo, era el canal de videos, ¿sí lo conoces? creo que le dicen MTV. ¡Qué animal eres! Un video, uno, cualquiera, yo qué sé. Era un video... es más ni me acuerdo si iba empezando o era el comercial... y luego me hace a un lado y se levanta.
Yo creí que iba al baño, ¿no? Pero no, agarró sus cosas y se largó... pensé que tenía frío, que se quería poner algo encima, ¡¿cómo crees que iba a adivinar?! Nunca se le había pirateado así, morra, ¿cómo iba a saber? Ay sí, ¿no? corriendo por la calle a las 3 de la mañana en calzones con el pinche frío que hace. Lo dejé que se largara, por supuesto. A ver, ¿pa qué está loco? Ni que estuviera tan bueno el way pa andarle rogando casi bichi por la calle.
¡Ah qué bien jodes con eso! ¡no me acuerdo qué video era! ¡¿neta?!, ¿yo te dije?, ¿él dijo eso?, ¿a mí me dijo?, ¿segura?, ¿cuándo?, ¿serio? Cárgame la... no, ya qué... Putzzzzzzzzzzz.... ya qué, pero... ¡ay qué pendejada! Sí, ya lo conozco. Ay pos que se joda... sí ya sé. No me hagas caso, al rato se me pasa y le ruego perdone mi insensibilización. Pero sí es una rependejada, ¿no se te hace? ¡Uh! Pos quihumor. Chale. Chow.
merda
No me acuerdo qué hice, o qué dije, ¿crees que si supiera estaría con la duda?, ¿crees que te estaría atormentando? ¡idiota! Estábamos ahí, la cama ya ves que está pegada a la pared y él estaba del lado... pues del otro lado, sí, el que no es el de la pared y yo viendo la tele con la cabeza en su panza. En eso empieza un video, no me acuerdo, era el canal de videos, ¿sí lo conoces? creo que le dicen MTV. ¡Qué animal eres! Un video, uno, cualquiera, yo qué sé. Era un video... es más ni me acuerdo si iba empezando o era el comercial... y luego me hace a un lado y se levanta.
Yo creí que iba al baño, ¿no? Pero no, agarró sus cosas y se largó... pensé que tenía frío, que se quería poner algo encima, ¡¿cómo crees que iba a adivinar?! Nunca se le había pirateado así, morra, ¿cómo iba a saber? Ay sí, ¿no? corriendo por la calle a las 3 de la mañana en calzones con el pinche frío que hace. Lo dejé que se largara, por supuesto. A ver, ¿pa qué está loco? Ni que estuviera tan bueno el way pa andarle rogando casi bichi por la calle.
¡Ah qué bien jodes con eso! ¡no me acuerdo qué video era! ¡¿neta?!, ¿yo te dije?, ¿él dijo eso?, ¿a mí me dijo?, ¿segura?, ¿cuándo?, ¿serio? Cárgame la... no, ya qué... Putzzzzzzzzzzz.... ya qué, pero... ¡ay qué pendejada! Sí, ya lo conozco. Ay pos que se joda... sí ya sé. No me hagas caso, al rato se me pasa y le ruego perdone mi insensibilización. Pero sí es una rependejada, ¿no se te hace? ¡Uh! Pos quihumor. Chale. Chow.
merda
18 marzo 2007
LAS CHAV/BELAS DE LA F (oiiii)
Por alguna razón me dejo arrastrar por Angie al lugar más atascado del rancho. Quizá haya otros peores pero este me toca resistir. Nos sentamos en la barra, frente al baño. Hay dos "homies" por un lado y un par de oficinistas que repiten frases como "el memo", "entrega güey", liberados por el alcohol nos acompaña por el otro. Uno de los homies juega a tocarme el hombro, cuando volteo los dos están viendo una masacre boxeante en la tele. No estoy segura de que no porten un arma, así que limito mi furia a maldiciones no verbalizadas.
Angie me cuenta que mañana viaja al Cañón de Guadalupe. No sé con quién, dice que va a llevar el birote pa las tortas, chido. Dice que Adriana y Felipe (¿quién será ese, tú?) van a llegar más tarde. Yuri no contesta el teléfono ni los mensajes de texto que le mandó.
Nos mudamos a una mesa estratégicamente ubicada al lado del baño, por lo menos estoy mormada y no me entero de los orines que puedan haber por el piso. Adriana llega pero Felipe anda en algún otro congal. Platican, platico... poco, claro. Me relatan la vida de Felipe, ya tengo ganas de conocerlo.
Llega a no sé qué hora, ya tengo unas tres cervezas en la barriga, pide una caguama y el mesero lo ve como si fuera un bar de a 50 pesos la media, "no hay caguamas"; ¿serio no venden? uuushhh. Pide una media. Ya trae bastante alcohol en la sangre, se nota. Me dice que grita mucho, como para que no me asuste, ya mis nervios no podrían reaccionar, la verdad.
Angie me cuenta que mañana viaja al Cañón de Guadalupe. No sé con quién, dice que va a llevar el birote pa las tortas, chido. Dice que Adriana y Felipe (¿quién será ese, tú?) van a llegar más tarde. Yuri no contesta el teléfono ni los mensajes de texto que le mandó.
Nos mudamos a una mesa estratégicamente ubicada al lado del baño, por lo menos estoy mormada y no me entero de los orines que puedan haber por el piso. Adriana llega pero Felipe anda en algún otro congal. Platican, platico... poco, claro. Me relatan la vida de Felipe, ya tengo ganas de conocerlo.
Llega a no sé qué hora, ya tengo unas tres cervezas en la barriga, pide una caguama y el mesero lo ve como si fuera un bar de a 50 pesos la media, "no hay caguamas"; ¿serio no venden? uuushhh. Pide una media. Ya trae bastante alcohol en la sangre, se nota. Me dice que grita mucho, como para que no me asuste, ya mis nervios no podrían reaccionar, la verdad.
Estoy con la tentación de hablar con gente conocida, tengo a Adriana al lado, la conozco poco, no sé qué decirle, tampoco la veo muy dispuesta a hablar, así que me callo. Angie habla con felipe. Mensajeo con Alicca, le pregunto qué hace me dice que juega rummy y yo le digo que pisteo, con viada de Tijuas, digo, su respuesta es una carcajada con todo y dibujo animado qué buen pretexto.
Luego de un rato de oir gritar a Felipe y de que se pendejeen entre sí, llega David. No lo conocía, no me causa gran impresión. Uno, ahí. David se sienta junto a Adriana, tons ahora sí me quedo hablando con la cerveza, oyendo a la Galleta y al Felipe (que grita) y sintiendo las miradas de los homies.
Luego de un rato de oir gritar a Felipe y de que se pendejeen entre sí, llega David. No lo conocía, no me causa gran impresión. Uno, ahí. David se sienta junto a Adriana, tons ahora sí me quedo hablando con la cerveza, oyendo a la Galleta y al Felipe (que grita) y sintiendo las miradas de los homies.
Cuando Adriana se va, Felipe se sienta a mi lado, le quito el nextel, lo abro y no entiendo qué tiene de particular, tampoco tengo el número de Lluvia, así que lo regreso: no le entendí, ¿qué querías entender? no sé. Después de un rato de intentar intervenir en la plática de Angie y David, Felipe me dice que le cuente algo, cuéntame tú porque soy mala para contar de las reumas de mis tíos, ¿por qué no me cuentas? prefiero callarme.
Más alcohol en el cuerpo, me explica que necesito soltarme más. ¿Cómo? Sí, que te sueltes, que hables... No sé qué más dice, estoy nadando en alcohol, atino a hacer una mueca tipo sonrisa y seguir bebiendo. Sigue hablando de su vida, de esto y lo otro. ¿Te caí bien? Sí. ¿Pero? ¿Pero qué? Hay un pero. No hay un pero, estás pirata pero eso no es un pero... Echa otra onda de los modos de comportarse y no sé qué más. Dice que hay que decir lo que sientes y entonces voltea a ver a David y le dice: eres un pendejo.
David y Angie preguntan por qué, él contesta nomás y voltea a verme. Lo mejor de todo es que le dijo unas tres veces lo mismo y David no dijo nada. Eres un genio, cabrón. ¿Viste que no dijo que no en ningún momento? En algún momento le explico mi falta de conversación, algo como que he conocido tantos pendejos en la vida que por descontado todos son pendejos hasta que hagan algo para demostrar lo contrario y que si son pendejos no me interesa conocerlos. Dice que soy de a "blanco o negro", no creo serlo pero asiento y sigo con la muecarisa.
Ya no sé ni qué está pasando ni me interesa pero empiezan a apagar las luces y yo siento una gran tristeza por no poder seguir libando. Creo que terminé tomándome la cerveza que compartían Angie y David, no sin antes advertir que si me salía un pinche fuego los demandaba.
Me despido de Angie con harto sentimiento y el Felipe se burla, intento patearlo pero está muy lejos. Me despido de David, bye. Me despido de Felipe, me dice que le caí bien y yo le digo que igual. Lo más extraño es que sí me cayó bien aunque grita y me echó el rollo de la timidez, rigidez, pueblerinez, etceterez. Me trepo al carro y entonces me digo: ¿pa dónde está la casa? ¿porónde me voy que no me lleven a encerrar? Le doy por donde puedo y como puedo, voy pensando mientras recorro las calles del rancho, tengo ganas de oir al ismael serrano, tengo ganas de ver al tzotzil.
Sabadazo: despierto a la 1, mi padre me dice que seguro llegué borracha porque ni dije nada al llegar. Contesto que yo aviso cuando voy a tomar, no miento, recibo una ingrata respuesta: cínica cabrona.